Aviso


El blog se ha mudado, ahora todas estas entradas antiguas y las nuevas las podrás ver en
ELMUNDOESTALOCO.COM

31.5.09

Cómo saber si tu peluquera es novata



"Yo solo le dije que quería un peinado moderno... Buaa"

El mundo de la peluquería es un mundo complicado. Cortar el pelo no es tan sencillo como parece, a no ser que te llames Don Limpio. Por eso, normalmente las peluqueras hacen algún tipo de cursillo, formación profesional o lo que sea para aprender las técnicas más importantes para hacer un buen corte de pelo. Aún así, muchas cuando salen de la academia tienen más peligro que un Ultrasur en la fiesta del Triplete culé. Uno ha de ir con cuidado, porque puede ser que en una de esas academias te cobren poco por hacerte tu nuevo corte, o te las puedes encontrar en cualquier peluquería de barrio que la tengan haciendo prácticas. Así pues, os voy a dar algunas pautas para que sepáis reconocer una peluquera novata de las profesionales. De nada.


Lo primero es ver su juventud. Normalmente son jóvenes, decidme perspicaz. Las reconoceréis por llevar pelos de colores, música máquina en el Ipod y chicle en la boca. Puede haber variantes, ya sea con flamenquito en el Ipod o el pelo trasquilado. A veces experimentan delante del espejo con su propio pelo. Debe de ser un espectáculo esquizofrénico el verlas cortarse el pelo a sí mismas: "Que sí que te quedará bien así" Y el espejo hablando: "No, yo te he dicho más corto de los lados y un escalado por atras y..." "Que no, que te digo yo que te queda mejor con el flequillo para alante y gomina en la parte de atrás con unas mechas rubias en el sobaco" Y así sucesivamente hablando consigo misma a través del espejo, y luchando por su pelo. Que por cierto, algo que nunca entenderé es la manía de las peluqueras por hacerte mechas. ¿Por qué?


Bien, prosigamos. Lo primero que te hacen en una peluquería al llegar es lavar... Perdón, hacerte esperar. Te hacen esperar durante tres horas y una vez han hecho la permanente a tres señoras mayores, han teñido cuatro cabelleras y cortado el pelo al vecino de enfrente entonces entras. Y te lavan el pelo. Cuando no te preguntan si te lavan el pelo es para ponerse a pensar, porque dices: "¿Qué pasa? ¿Tan sucio se ve?" Total, que vas a la pica esa y te sientas. Echas el cuello para atrás, te lo rompes, dejas la cabeza colgando y entonces la peluquera te echa el chorro de agua. Aquí os doy un truco para reconocer que es novata, permaneced atentos:


Cuando menos te lo esperas la peluquera abre el grifo y te lo echa por encima del pelo y entonces tú comienzas a gritar. "aAAaaagghghhhh, ¡¡me quemo!! ¡¡Socorrroooo!! Grurraaaaa saaaaaagghhhhh ¡¡Que quemaaagghhh!! ¡¡Mis ojooossss!! ¡Estoy derretíooooo!!" Y una vez has soltado todos esos improperios la peluquera te pregunta: "Ay, ¿está bien el agua?" ¡Hija de una hiena! Que si está bien el agua pregunta la tía. Si por poco no hace falta que te corten el pelo, que ya lo tienes chamuscadito. Esa, seguro que es novata; o una hija de puta, todo sea dicho.


Pero bueno, estas cosas se perdonan, ¿quién necesita tener las dos cejas hoy en día habiendo gafas de sol? Al fin y al cabo es novata, qué se le va a hacer. No lo puede saber todo. Así pues, te pone la batita y te colocan en el asiento donde te cortarán el pelo. O eso dicen. Entonces te preguntan como quieres tu pelo, tú te empeñas en explicarle con pelos y señales, nunca mejor dicho, lo que deseas para tu nuevo corte. Da igual, no te mates, harán lo que les salga del higo. Una peluquera profesional si no te hace el corte como tú lo querías le echa a la culpa a tu remolino: "Ay, es que tienes un pelo muy complicado, este remolino de aquí, este huracán de allí y ay perdona que llaman por teléfono, mírate por detrás" Una peluquera novata no se atreve a tanto y se pone a cortar. Corta y corta y corta y zas, adiós oreja. ¿Quién necesita las dos orejas hoy en día habiendo sonotones y dolby sorround? Vamos hombre.


Así que las peluqueras novatas, que en la academía les enseñan a vendar y suturar orejas colganderas, te recolocan con celo la oreja y siguen cortando el pelo. Hacen lo que pueden, yo creo que serían más sinceras si usaran una máquina de trasquilar ovejas y al menos ya sabrías a lo que ibas. Así que termina, te miras en el espejo y ves un ente con las cejas quemadas, con humo en la cabeza, con una oreja sangrando y pegada con celo y una peluquera mascando chicle y sonriente a través del espejo. "¿Qué tal? ¿Estás muy guapo, eh?" Porque para todas las peluqueras, terminen como terminen, siempre estás guapo. Entonces decide secarte el pelo. ¿Con el secador? Noooo. Con un soplete. Bueno, o algo que se le parece porque la temperatura del aire del secador la controlan igual que la del agua y adiós a la otra oreja. Si usas gafas es un grave problema ir a cortarte el pelo a según qué sitios.


Para acabarlo de rematar la peluquera novata se te acerca y te pregunta: "¿Te lavo el pelo otra vez?" Y tú: "¡¡¡¡NO!!!! Ya me voy, ya pago, pero no me maltratéis más, ¡piedad!" Mientras la mitad del ojo derecho parece salirse de su cuenca. A pesar de todo, ella no se contenta y decide ponerte gomina. Para hacerte un peinado moderno, que es su gran reto siempre, hacer un peinado lo suficientemente moderno. Y entonces, te miras al espejo y te ves así:



"¡Y buenas tardes! ¡Hasta la próxima! ¡Son quince euros!" Hasta la próxima tu madre, hijadeperra.

29.5.09

Cómo perder tu móvil de la manera más tonta


Estás emocionado. Con tu móvil nuevo puedes captar el sonido y el video de una forma espectacular. Es 3G, con pantalla táctil, mp3, te hace la colada y cocina paellas como ninguno. Vas a un partido de fútbol y sientes los colores como nadie, te juntas con todos los demás aficionados y pretendes grabar ese momento de euforia futbolística para tener un buen recuerdo. Alzas las manos y grabas la emoción del estadio. Qué bien cantan los joíos. Y entonces, pasa lo que tiene que pasar:





¡Y ahora juguemos a buscar a Wally! ¿Dónde estará el móvil? Me imagino al hombre desgañitándose a viva voz gritándole a todos: "¡Callaros un momento! ¡Mi móvil debe estar en alguna parte!" Y tanto que estará en alguna parte, o pisoteado por la masa o en el bolsillo de algún espabilado. Con la de cámaras de la tele que hay, ¿qué necesidad había de grabarlo con el móvil? Se estará preguntando en su casa mientras juega a la serpiente de su antiguo Nokia 3310... Pobrecico.

Tiras cómicas (V): Cabeza-globos (I)


Hoy vengo a presentaros a los personajes Cabeza-globos. No sé si tendrán continuidad o no, pero los voy a usar para todo chiste malo que se me ocurra que se pueda hacer gráficamente. Ahora no sólo os podré soltar algún chiste malo, o varios, dentro de un post; sino que encima os voy a torturar con dibujos malos acompañándolos. Desde aquí, y mi oda al Paint, si algún buen samaritano quiere comprarme una tabla digitalizadora para que no dibuje las manos, las cejas y las bocas a mano alzada con el ratón y me invente unos personajes llamados Cabeza-globos, puede sentirse libre de hacerlo. Y si cuela, cuela.


Aquí tenéis la primera tira de los Cabeza-globos. No les tiréis piedras que pueden explotar.




24.5.09

Edad del pavo: Ir a la discoteca con 16 años



"Nunca llueve a gusto de todos"

Inauguro hoy una sección, otra más, que versará sobre la edad del pavo. Ahora que ya han pasado más de diez años de cuando tenía dieciséis empiezo a estar en disposición de hablar con perspectiva de la época adolescente. Porque todos pasamos por las mismas etapas, aunque parezca que no. El otro día pasaba por delante de la discoteca a la que iba cuando tenía dieciséis años y los chavales que había hacían exactamente lo mismo que hacíamos nosotros. Van a la misma discoteca, cuando alguno tenga coche empezarán a ir a las discotecas famosas... Para luego hacer malabares para ver quién se libra de coger el puñetero coche para así poder beber tranquilos. Al final nadie sale del pueblo.


La cuestión es que con dieciséis años ya te permiten la entrada a las discotecas, otra cosa es que a ti te gusten de verdad. En realidad, con esa edad a nadie le gustan las discotecas, por mucho que digan. La música es una mierda pinchada en un palo, eso no cambia con los años, y nadie la aguanta en su sano juicio si no va borracho. Es una conspiración de las empresas del alcohol. Las discotecas ponen a los peores disc-jokeys para que la música sea insoportable a no ser que lleves un pedo enorme. Por eso la juventud bebe, ¡vayan al fondo de la cuestión! Si los críticos musicales se bebieran cuatro ponche-cola (bebida adolescente por excelencia) antes de criticar un disco los discos de Carlos Baute y los de DJ Quelopeta serían considerados obras maestras atemporales.


Por esa razón las discotecas de la chavalería no están llenas, al contrario, están completamente vacías. Y dirás, ¿dónde está la gente? Pues fuera, en la calle. Sentados en algún banco, muro o en el mismo suelo. Da igual. Como nadie soporta la música, no están acostumbrados a oirla a tal volumen y encima no vale una mierda se van a la calle. Van a la discoteca, pagan, se ponen el sello en la muñeca, beben la consumición y para fuera otra vez. Lo que no sé es por qué la gente paga, ¡si el ambiente está en la calle! Es como si vas al cine, pagas la entrada, te compras las palomitas y cuando has visto los trailers vas y sales fuera. "Nada, es que me han dicho que había una pelea en la calle"


Sí, porque salir fuera puede tener varios motivos. Aparte de la inercia de salir, puede ser que salgas porque un amigo vomita o porque hay una pelea. Los adolescentes tienen la extraña manía de pelearse por cualquier cosa. Es mucho más fácil ver una pelea en una discoteca de estas que en una de gente más mayor, aunque todo puede pasar. Las peleas pueden producirse por muchos motivos, por ejemplo porque sí. Uno se choca con otro, mira su churri, le dice cualquier chorrada, se enfada, las hormonas están a flor de piel y zasca. ¡Pelea! ¡Pelea! La gente grita "pelea, pelea". Vete a saber por qué. Los seguratas no tienen que hacer nada porque como todo el mundo está fuera, la pelea no es dentro de la discoteca. Entonces se hace un corrillo alrededor de gente que anima. ¿Separar? Para qué, para una vez que pasa algo divertido en toda la noche...


Entonces aparece el factor novia. La novia del gallito de pelea es fácil de reconocer porque cuando pasa algo así es la primera que llora. Sí, llora. Ves a una tía histérica por la calle, porque también estaba fuera: había ido a mear con siete amigas suyas detrás de unas plantas porque la cola del lavabo llegaba hasta Murcia... Pues bien, la ves llegar llorando a moco tendido (para que se seque) mientras grita: "NOooooo, Keeeviiinn, aaayyyy, ajú, ajú" Pero en realidad llora para ser protagonista, para que las amigas la consuelen y para decir: "Ese es mi novio machito". También son fáciles de reconocer porque llevan una falda volteada. Sí, las faldas de las chavalitas de dieciséis años no es que sean cortas, es que son para arriba.


Pero bueno, estas cosas pasan. Cuando tienes esa edad vas en grupos enormes de gente, la mayoría compañeros de clase. Y es imposible llevarte bien con todo el mundo. Muchas veces esas peleas vienen de piques históricos contenidos, otras por simple explosión hormonal, al fin y al cabo todos están salidos y a esa edad las chicas aún no se dejan tocar demasiado. Tanta tensión acumulada tiene que salir por algún sitio. Entonces se producen los conflictos, que si uno se lía con la ex del otro y la novia de aquel le ha tirado los trastos al fulanito de tal y unos líos que ríete tú de las telenovelas. Total, que cuando pasas por el lado de una discoteca adolescente hay un 100% de probabilidad de escuchar al vuelo una de estas palabras: "blablabla es un cabrón" "blablabla es una puta" "beeurprrghghhhhh".


Como la noche es tan entretenida, todo el mundo se va para casa en el último momento. Para decir que cierran las discotecas, sólo les falta ayudar a los camareros a recoger. Al día siguiente, entonces, pueden contar la historia de lo que pasó. En realidad no se salía para divertirse, sino para cotillear. Para no perderse nada de lo que pasaba. Se contaba lo que pasó el sábado anterior como si fuese una pasada de noche, todo importantísimo. Cuando la realidad decía que una chica le dio una patada en los huevos después de que en mitad del morreo se pasase con las manos, pasaran la noche mirando peleas en la calle y aguantando la frente de algún amigo que vomitaba como una fuente. Qué divertido era salir a esa edad, ¿verdad?

19.5.09

Cuando te entran ganas de mear fuera de casa



"¿Podríamos pasar por delante de otro monumento?"

Habréis leído el titular y habréis pensado: Vaya chorrada, pues vas y buscas un lavabo público, no hay más que hablar. Pues sí, efectivamente, es una chorrada. Pero hay momentos en la vida en los que cuando te estás meando no puedes encontrar un lavabo público a mano para poder mear, o estás de paseo lejos del bullicio o te da cosa entrar en el lavabo de un bar sin beberte un mísero vaso de agua. Aunque entrar al lavabo y pedir un vaso de agua del grifo es peor, sin duda.


Así pues, sabemos que no podemos ir a mear a ningún sitio. Incluso puede ser peor, a lo mejor estamos acompañados. Entonces es cuando el dolor interno aumenta exponencialmente, nos hablan y ni siquiera escuchamos lo que dicen. El cerebro se ha saturado completamente, solo piensa en mear; miras por la calle y solamente ves grifos, fuentes, gente sorbiendo de pajitas, pañales de bebé, cataratas del Niágara aunque estés en Burgos, monzones, tormentas tropicales, alguien te invita a viajar a Venecia, ¡la locura! Solo hay agua y fluídos por todos lados, y tú sin poder mear.


Cuando éramos pequeños la solución era muchísimo más fácil. Bueno, cuando éramos muy muy pequeños lo era más aún. Soltabas todo tal cual y ya vendría tu madre a limpiarte cuando los viandantes que se acercaban comenzaban a desmayarse a vuestro paso. Luego la cosa tampoco era mucho más complicada. Te entraban ganas de mear, y tu madre te ponía delante de un neumático de un coche, te bajaba los pantalones y hala, niño, suéltalo todo ahí. Ese día el dueño del coche tendrá un pinchazo y ya verás qué gracia cuando vaya a cambiar la rueda.


Y valía todo, total son niños, el meado es inocuo. Ya podía ser un neumático como una farola, una esquina o los pies de una señora que pasaba por allí. Alguno descubrió su afición fetichista a la lluvia dorada de pies en aquellos años. Gente enferma hay en todas partes. De mayores la cosa está más complicada para sacarse la churra en mitad de la calle y mear en el neumático de un coche. Más que nada porque la altura de la cintura está un poco más arriba y parecería que estás intentando rellenar el depósito de gasolina de forma poco ortodoxa. Las farolas y demás también están mal vistas, y ya no digamos los pies de las señoras que pasan por ahí.


Eso sí, un sábado por la noche puedes encontrar todas esas variantes perfectamente. Cuando uno está borracho no hay lugar imposible para mear. La facilidad con la que el alcohol nos llena la vejiga nos hace estar meándonos desesperadamente cualquier noche, con lo cual con la oscuridad y la locura etílica terminas meando en cualquier sitio. Como por ejemplo: el rellano de una escalera, la barra del bar o la copa de un árbol. Todo puede pasar un sábado por la noche.


Eso, evidentemente, está mal visto hacerlo de día. De noche también, pero nadie te ve, excepto esos señores con uniforme, porra y pistola que se ponen muy serios si se topan contigo en ese estado. Con lo cual no hay más opción que aguantar. Aunque puede que haya un consejo que funcione: uno para chicos y el otro para chicas. Los chicos lo que debéis hacer es pensar en algo que os excite mucho, conseguir una erección y como a la vez que estás erecto no puedes mear, problema solucionado. Tiene una ligera pega, que si vas por la calle con el bulto tieso llama la atención un poco, pero eh, al menos aguantarás mejor. Incluso a lo mejor alguna te da el teléfono.


Para las chicas no sirve lo mismo, muchas juntan las piernas apretando fuerte mientras se agachan un poco para ver si así no se escapa ninguna gota furtiva. Así que para evitar posibles goteos qué mejor que hacer el pino. Vais por la calle haciendo el pino y andando, a lo mejor os tiran alguna monedilla y eso que os lleváis. Eso hacía mi amiga Pili, iba haciendo el pino y le dije: "¿Qué haces?" Y ella: "¡No me desconcentres! ¡Que mes toy meando viva!" Y ya había traído malabares y en fin, se gana un dinerillo en las Ramblas con la tontería.


Así que en la medida de lo posible, queridos lectores, mead antes de salir de casa o luego tendréis que hacer cosas raras por la calle. Incluso podréis estar cometiendo un pecado mortal, corren rumores de que el Opus Dei tiene terminantemente prohibido aguantarse el meado. Sí, porque sino, luego les da gustillo. Ese gustillo final de aliviar el sufrimiento de toda la tarde paseando erecto o haciendo el pino. Por fingghhh.

11.5.09

Este blog cumple cinco, y pego un brinco



Cinco años hace ya que decidí en una tarde tonta empezar a escribir un blog. Bueno, escribir era un decir. Yo simplemente empezaba a colgar links y pequeñas opiniones que poco a poco y viendo que incomprensiblemente la gente se leía con más ganas los posts largos que los pequeños y chorras, se fueron convirtiendo en monólogos e historias humorísticas con mucho chiste malo. Esta web además, provocó que por primera vez hiciera un programa de radio durante algo más de un año que dejé por problemas de tiempo y que espero retomar en cuanto termine la carrera.


¿Quién iba a decir que después de cinco años aún estaría escribiendo chorradicas? Pero aquí estoy, con las mismas ganas de siempre y contento de haber recibido tantas visitas, tantos halagos y tanto apoyo de mucha gente. Gracias a este blog he aprendido muchas cosas, he conocido a gente muy interesante y espero que vosotros, los lectores, hayáis disfrutado con lo que hayáis leído. Muchas gracias a todos por vuestras visitas, por vuestros comentarios y por vuestras recomendaciones por mails, agregadores de noticias o vuestros propios blogs. Gracias a todos.


Anteriores celebraciones:


[Mi primer post] [El año] [Dos años] [Tres años] [Cuatro años]


P.D: Estaría bien, a modo de curiosidad, para los que me sigan de hace tiempo, o los que lo hagan de hace poco, saber cuál es el post que más os ha gustado u os ha hecho reir más. Hace poco hice una lista con los que creo yo que fueron de más éxito y los puse en la barra de navegación de la izquierda, pero siempre le gusta a uno saber de primera mano qué gustó más. Gracias, de nuevo.

6.5.09

Recién despertados



"Un poquito maa, un poquito maaaa"

Dormir es un placer y despertarte es una bofetada. Por esa única razón debe de ser por la cual estamos tan inmensamente ridículos recién despertados. En general, no deberíamos poder ver a ninguna otra persona hasta pasadas dos horas de haberse levantado de la cama. Deberíamos dormir solos y aislados, sí, incluidas las parejas. Se hace lo que haga falta y luego a dormir cada uno a su cápsula, que luego por la mañana vienen los sustos. "Oh, Dios, ¿me acosté con mi novia o con el presentador del Mundo de Beakman?"


Sí, cuando nos despertamos por la mañana tenemos los pelos bien alborotados. Cada uno a su manera, no todo el mundo se despeina igual. Incluso ahora se ha puesto de moda el look "recién-despertado". La gente se tira horas y horas en el lavabo despeinándose hasta ponerse guapos, o eso creen. Hay gente que cuando se levanta tiene todos los pelos para un lado, para repeinarse a lo Aznar; otros lo tienen todo para arriba como si hubieran metido los dedos en un enchufe; y otros tienen un hermoso mechón de pelo mirando para arriba sintonizando los canales de la televisión. Es un espectáculo, sintonizan con el pelo y luego lo retransmiten por la boca, algunos han conseguido proyectar la imagen con los ojos y ya no tienen que comprarse la TDT nueva ni nada. Unos portentos.


Además, al despertarnos tenemos los párpados pegados completamente. Hacen acto de presencia las legañas. No confundir con el plato de pasta. ¿Os imagináis? "Me acabo de despertar y no puedo ver, tengo los ojos llenos de lasañas" Se acabaría con el hambre en el mundo. Todo eso queda mezclado con los múltiples bostezos y la voz dificultosa y cansada. "Bueeenooouuhhhsss diiiiiaaaaoooauuuaaauauuuuhhhhsss, mñm mnñm ¿qumñé hay paara desayunoaoooaaauuurrr? mñmmñm mñmñ" Qué imagen. Hasta es probable que por el efecto bostezo hayáis bostezado ahora mismo solamente con leerlo.


Y para acabar de adobar toda esta mezcla de momentos ridículos en los que se encuentra una persona recién despertada, nos queda la última. Estamos tan dormidos aún que nos habla la gente y no nos enteramos. Hay gente que contesta al teléfono y no se ha dado cuenta. Por eso los de las compañías telefónicas llaman a primera hora para ofrecerte sus ofertas magníficas. "Oouuaaahh, aceeptouuu, tenga mis datouusss bancariooougghhss, ronkf" Bueno, los timadores también saben que a esas horas no nos enteramos de nada. Aunque... ¿Timadores? ¿Compañías telefónicas? ¿Alguien ha notado la diferencia?


Lo peor de todo es que tú mismo no eres del todo consciente de lo ridículo que estás hasta que ves a otra persona y te lo hace notar. Ya puedes bajar al súper a comprar cualquier cosa que la cajera se percatará de tu estado mental débil. "¿Tiene tarjeta cliente?" "¿Eeehh?" "Que si tiene tarjeta cliente" "¿Aaah?" "Son 20 euros" "¿Uh?" "¡¡Que pague, coño!!" Hay que ser consciente de estas cosas y no salir hasta estar bien preparado. Es como si de repente se te ocurre ir a una entrevista de trabajo y todavía tienes una mega-legaña en el ojo. No sería plan. El entrevistador explicándote las maravillas de su empresa y poniéndote a prueba y tú con una legaña del tamaño de un garbanzo en el ojo izquierdo. "Perdone, pero creo que su ojo va a cobrar vida, lo siento pero no hay sitio en esta empresa para usted, quizá en el circo..."


Así que, queridos lectores, tened esto en cuenta. Por eso la gente no toma en serio a los que se quedan dormidos en transporte público. Después de verlos con la boca abierta y con su baba cayendo, tienen que verlos despertarse mirando al infinito con cara de: "¿Dónde estoy? ¿De dónde vengo? ¿Se me ha pasado la parada?" Y así no se respeta a nadie. Así que todos a dormir en la capsulita y evitar todo contacto visual con nadie hasta pasadas un par de horas. Sustos, los justos.


Post relacionado:


[Dormir la siesta]

Tiras cómicas (IV): Cutre-Photoshop (II)


Adivina, adivinanza. Hoy os traigo un juego de adivinar a qué evoca la imagen que os pongo a continuación. No hay premio, no hay nada. Casi ni es un chiste, pero ahí lo dejo. ¿Cuál es el snack?








Solución: Boca-bits. (Pasad el cursor por encima para verla) Guarden esas piedras por favor.

3.5.09

Cómo amenizar una presentación con PowerPoint


¿Quién no ha dicho esto alguna vez en clase cuando un profesor empieza a preparar su presentación con Power Point? "Seguro que ahora se equivoca y pone la carpeta porno" Sí, o la carpeta "mis cosas" o "muy importante". O la carpeta no-mirar que está después de la carpeta dsafsdfws, que está después de la carpeta pitosyflautas y de la carpeta documentos-importantísimos-del-trabajo. Pues bien, el hombre del video que os traigo hoy estaba haciendo una presentación en Power Point cuando dejó un rato el ordenador inactivo y entonces... Entonces saltó el salvapantallas. Vean, pasen y vean:





Lo mejor de todo es que en estos videos se les pone la etiqueta: NSFW, es decir, Not Safe For Work; para el que no sepa inglés: No lo veas en el curro que se te llena de compañeros mirando tu pantalla y el jefe se huele que te estás tocando las narices. Es una traducción libre, ya. En fin, no será apto para horas de trabajo, pero la sala estaba dormida y de repente se despertó. Y eso, al menos, tendrá su parte buena.


Visto en noob.us vía Meneame.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...