
El Gobierno ha decidido dar una vuelta de tuerca más a su política económica y ha decidido lanzarse completamente a por todas. Con el eslogan: "Los abuelos sobran, son muy caros y encima se terminan meando encima" han lanzado una campaña y un proyecto de ley para quitar a los jubilados de en medio y así ahorrar gasto público. El proyecto de ley propone que en dos años, de aquí al 2013, progresivamente se irán matando a todos los jubilados hasta llegar a un mínimo en el 2013 en el que sólo queden los padres y abuelos de los propios políticos y banqueros. "Tampoco queríamos quitarlos a todos de en medio" - declaró un diputado anónimo.
Pronto saldán octavillas y boletines en los que se informará a la población no jubilada que pueden empezar a colaborar con el Estado y el bienestar social. Las cartillas informativas tendrán este título: "Que parezca un accidente", que de una forma sutil dará ideas a los contribuyentes para poder ajusticiar a sus mayores. Así mismo, se dotará de carnets por puntos para favorecer en algunas ayudas sociales a aquellos que colaboren activamente en la causa. Por ejemplo: ayudar a cruzar a una señora mayor la calle y apartarse en el momento en el que otro la atropelle serán cinco puntos. O concursos de lanzamientos de abuelos desde los campanarios, substituyendo a la mítica cabra, que darán 10 puntos por el extra de creatividad.
A pesar de que ha provocado durísimas críticas desde la oposición, tanto de la derecha como de la izquierda; desde fuentes del Gobierno se afirma que es una medida disuasoria en realidad: "Así no habrá cojones de jubilarse. Todo el mundo a trabajar aquí hasta que eche los higadillos por la boca. En ese caso no hará falta matar a nadie" - declaró un consejero de Hacienda. Así pues, también se enviarán mensajes sutiles a los propios jubilados junto al cobro de la pensión. Para evitar ensuciarse las manos decidirán fomentar el suicidio de los jubilados con este lema: "Ante la crisis hay que apretarse el cinturón. A poder ser en el cuello".
Para contribuir más y mejor en la posibilidad de que el Estado salga de la crisis lo antes posible, se demandará que los jubilados que pretendan quitarse de en medio dejen escrito que donan generosamente su patrimonio al Estado. Ponen como ejemplo el señor de Menorca que dejó en herencia todo lo que tenía a los príncipes de España, demostrando que fue un verdadero socialista dando el dinero a los que más lo necesitan. Así pues, esperan que la campaña sea todo un éxito y que a partir de 2013 se pueda rebajar la agresividad de la propuesta, que eso de ajusticiar abuelos está feo y hay que mantener las formas una vez se supere la recesión.
P.D: Alego animus iocandi, por si acaso. Todo esto viene a raiz de esta noticia, para los que sean de fuera de España y no entiendan a qué viene este sarcasmo, por otra parte aplicable a casi cualquier gobierno. Mi abuela lleva haciendo este tipo de bromas sobre este tema desde que tengo uso de razón, así que tengo que atribuirle parte de la idea por su influencia.










